La mayor parte del tiempo elegimos hacer cosas que nos agotan, nos consumen, no nos traen beneficios directos, es irónico pensar que en realidad nos desgastamos haciendo cosas que en realidad no nos importa, sin embargo, son más importantes para otros, para la sociedad, para los demás, pero no para nosotros.

Como si dejaras la posta de tu tiempo, de tu vida a disposición de los demás, de lo que se debería hacer.

“Sacarle prioridad a la vida es dejar de procrastinar en tus verdaderos intereses, es saber vivir en congruencia, en equilibrio entre lo quieres, lo que piensas y sientes.

Es saber ser altamente efectivo reconociendo y eligiendo lo que verdaderamente necesitas y darte resultados más profundos”.

¿A qué dedicas la mayor parte de tu tiempo?

Dejé un trabajo en cruceros muy demandante, mayormente trabajaba entre 12 a 14 horas al día, tenía también días en que solo trabajaba 5 horas y el resto del día me dedicaba a viajar.

Hasta que, llegaba a ser muy cansado cuando sigues esta rutina por 6, 7 hasta 8 meses seguidos sin días libres.

Me quejaba tanto de no tener el suficiente tiempo para viajar, para ir a un lugar en específico explorar más lejos del muelle, tener más tiempo para leer, más tiempo para dormir, más tiempo para preguntarme ¿cómo estoy?, ¿cómo me siento?

Solo quería tiempo para mí.

Finalmente en casa, estaba hambrienta de descanso, solo quería tener unas largas vacaciones.

Hace un año no estaba segura sobre renunciar o no, solo tenía en mente:

“Empezar a construir una vida bajo mis propios términos y finalmente dejar de darle mi tiempo a otros”.

Cuando finalmente lo obtuve, cuando finalmente descansé, era hora de poner en marcha todo lo idealizado.

Ahora tenía ese tiempo.

Ese tiempo con el que finalmente podía aprovechar en aterrizar esas enormes ganas de crear este espacio, de escribir, armar un blog, plasmar mis experiencias, mis conocimientos como Coach.

Pero, los primeros meses, debo confesar, fue una maratón de procrastinación a procrastinación.

“El modo en que uno pasa el tiempo es la consecuencia del modo en que uno ve su propio tiempo y sus propias prioridades.” Steven Covey

¿Cuál es tu prioridad?

Cuando pasaron esas vacaciones y recibí el correo de mi próximo contrato, fue como haber recibido una sentencia de encarcelamiento por otros 6 meses, es cuando me di cuenta que no solo quería escoger el mejor itinerario para tener más tiempo fuera del barco y viajar.

Me di cuenta que mis prioridades habían cambiado.

Ya no quería trabajar para otros, quería crear un estilo de vida totalmente dedicado a mí.

Pregúntate:

  • Si tuvieras que hacer una cosa en tu vida, en tu trabajo, en tus relaciones que sabes que tendría efectos enormemente positivos en los resultados, ¿cuál sería?
  • ¿Cuán regularmente lo haces?

Me puse a reflexionar, ¿a qué le estaba dedicando mi tiempo en ese entonces?

Le estaba dando prioridad a renunciar o no, en lugar de ponerme manos a la obra en materializar mi emprendimiento online.

Le estaba dando más importancia al dinero que iba obtener luego de ese contrato y no al tiempo que iba seguir perdiendo por postergar mis sueños.

Entonces,

¿Qué es lo que estás dejando de lado, por darle importancia a lo más urgente?

Para mí, lo más urgente fueron mis miedos por no tener dinero una vez dejara ese trabajo, que ponerme a trabajar como lo estoy haciendo ahora en crear mi propio estilo de vida y próximamente viajar por mi cuenta con ello.

¿Te es frecuente que para ti lo más importante es tu familia, pero te pasas más horas en la oficina que en casa?

¿Te es frecuente que lo más importante para ti, es estudiar un curso de inglés, pero prefieres pasarte horas en redes sociales que inscribirte al curso de una vez por todas?

Es frecuente que quieres encontrar un trabajo ideal, pero te la pasas pensando en qué podrás ser bueno, qué negocio poner en tu ciudad, en lugar de ponerte a trabajar en tu cv, o buscar recursos para tu negocio; ¿pasan semanas, meses y aún no has empezado?

Me fue frecuente que, en lugar de invertir en un profesional que me ayudara en mi emprendimiento, estuve meses pensando en poder hacerlo todo sola con solo información gratis en internet, o pagando cursos que no me sirvieron de nada, estancándome solo en el pre lanzamiento.

Estaba dejando la oportunidad de crecer como lo estoy haciendo ahora, estaba dejando de conocer a personas maravillosas, profesionales en el camino del hacer, tener clientes que inspiran, siendo testigo al ver cómo superan lo que creían eras sus limitaciones.

¿Cómo entonces darle prioridad a tu vida?  ¿a qué le estas dedicando el mayor tiempo?

prioridad a la vida

*Fuente: “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” Steven R. Covey (1997) – Victoria Privada. Cuadrante II.

The 7 Habits of Highly Effective People: Powerful Lessons in Personal Change

Gracias a Naty S., por mostrarme tan reveladora herramienta y que luego encontré en el libro “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” de Steven Covey.

Nos damos cuenta que hoy en día vivimos en el mundo de “todo es importante, todo es urgente”

Aquí Covey nos explica, a qué le estamos prestando uno de nuestros más valiosos recursos.

Los dos factores que definen una actividad son urgente e importante. Urgente significa que se necesita una atención inmediata, «¡ahora!». Las cosas urgentes actúan sobre nosotros. El timbre del teléfono es urgente. La mayoría de las personas no soportan ni siquiera el pensamiento de dejar que suene.

Las materias urgentes son por lo general muy visibles. Nos presionan; reclaman acción. A menudo complacen a otros. Por lo general las tenemos ante nuestras propias narices. Y suelen ser agradables, fáciles, divertidas. ¡Pero con la misma frecuencia carecen de importancia!

La importancia, por otra parte, tiene que ver con los resultados. Si algo es importante, realiza una aportación a nuestra misión, a nuestros valores, a nuestras metas de alta prioridad.

Ante las materias urgentes, reaccionamos.

Las cuestiones importantes que no son urgentes requieren más iniciativa, más proactividad. Tenemos que actuar para no dejar pasar la oportunidad, para hacer que las cosas ocurran. Si no tenemos una idea clara de lo que es importante, de los resultados que deseamos obtener en nuestras vidas, con facilidad nos veremos desviados hacia la respuesta ante lo urgente.

El cuadrante I es urgente e importante. Tiene que ver con resultados significativos que reclaman atención inmediata, por lo general son crisis o problemas, es por ello que nos consume y agota, nos dedicamos en trabajar al borde de los plazos, hasta que nos domina.

Es entonces cuando es fácil encontrar alivio en cosas no importantes ni urgentes del cuadrante IV.

El cuadrante III, “urgente, pero no importante”, son cosas que suponemos también son importantes, pero en realidad es que la urgencia de esas actividades se basa a menudo en prioridades y expectativas de otros.

Covey nos dice que:

 “Las personas que dedican su tiempo casi exclusivamente a los cuadrantes III y IV llevan vidas básicamente irresponsables”.

Las personas efectivas permanecen fuera de los cuadrantes III y IV porque, urgentes o no, no son importantes. También reducen el cuadrante I, pasando más tiempo en el cuadrante II, el corazón de la administración personal efectiva. Trata de las cosas que no son urgentes, pero sí importantes: por ejemplo, construir relaciones, redactar un enunciado de la misión personal, la planificación de largo alcance, la ejercitación, el mantenimiento preventivo, la preparación, todas esas cosas que sabemos que hay que hacer, pero que solemos eludir, porque no son urgentes.

Aprende a vivir de lo importante.

  • Soy consciente que todo lo que te llega en la vida y lo que quieres vivir, es según lo preparado que estás para ello o no.
  • Respeto mis tiempos y mis procesos, reconozco mis aprendizajes hasta en mi procrastinar, sin embargo, algo que no se   recupera es el tiempo, y hay que valorarlo hasta el último segundo. No sé cuánto tiempo me quede, solo sé que no hay otra vida más que esta para hacerla de tu mayor disfrute y provecho al máximo.
  • Prioriza tu vida, elige tus propios aportes, tus beneficios de corazón, respeta tus caídas, tus urgencias, tu aprender sobre lo importante o no para ti, porque eso solo se hace cuando te equivocas, cuando procrastinas, cuando todo te urge, pero nada te llena, cuando reconoces a qué le has estado prestando tu energía, todo ese conocimiento aporta a reconstruirte, a crecer.
  • Ser efectivo en tu vida también es saber reconocer y tomar consciencia a qué le has estado dedicando la mayor parte de tu tiempo, regresar al camino hacia lo que verdaderamente le da sentido a tu vida.

¿Cómo quieres sacarle prioridad a tu vida?, ¿a qué le has estado dedicando más tiempo?

Cuéntame en los comentarios.

*Inspirado en el libro “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”. (1997). Steven R. Covey.

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